diumenge, 17 de gener de 2010

Nada nuevo bajo el sol. La utopía moral

De entre tanta paranoia distópica siempre hay aquellos grupos que siguen enarbolando que las utopías siguen en pié. Que llegará un mañana pleno de abundancia, en el que la abundancia nos eliminará todos los problemas. Así dicho en abstracto está muy bien, pero es que hay " supuestas utopías" cumplidas que consideran cosas como que la homosexualidad es un problema.

En este punto se sitúan muchos grupos entre los que cabe destacar Zeitgeist y su amplio despliegue mediático por internet. A mi personalmente su capacidad de absorción y medios me recuerdan un poco a los principios de la UCE. Si nos fjamos en lo que nos relataron dos tertualianos de la célula de Zeitgeist Barcelona su utopía revolucionaria se basa en construir una nueva sociedad en la que todas las cosas serán más perfectas ya que trabajaremos menos, porque trabajarán las máquinas por nosotros y tendremos más tiempo.

Lástima que lo físicos no se dediquen más a revisar las teorías políticas de sociólogos y filósofos, ya que éstos no entienden de límites reales. Pongamos un solo dato, en el mundo conviven unos 7 billones de personas, de las cuales los euopeos somos de los que estamos mejor posicionados en el ranking de riqueza. Entonces si intentamos llegar a una sociedad más justa; ... ¿a los europeos nos tocará trabajar más o trabajar menos?

Creo que la respuesta es evidente. El principal error de las utopías es que se han situado siempre en el plano material, y se sigue usando el mismo tópico. Pero la utopía no es una cuestión material, seguramente no nos traerá una vida mejor. La utopía sólo tiene sentido, por tanto, en un plano moral. Así pués, sin el aliciente de una supuesta vida mejor no parece que tenga ningún sentido. O nos hacen creer que no tenga ningún sentido. La manumisión de los esclavos no fue una cuestión económica. Fue una cuestión moral. De hecho el sistema esclavista del sur era más rendible que el basado en mano de obra libre (eso de libre también es muy cuestionable).

No se trata de vivir en una sociedad a la que se le han erradicado los males, "al no haber desigualdades no habrá crímenes". Si de repente nos encontramos con una sociedad en la que todo está marcado de antemano, por muy bucólico que sea, estaremos en una cruel distopía, la mente humana es impredecible para lo bueno y para lo malo.