diumenge, 5 de gener de 2014

El reglamento como parte de la ecuación de las eléctricas

Teniendo en cuenta que el REBT es heredero de las directivas europeas y ese apartado lo desconozco, intentaré hacer una aproximación de las consecuencias de dicha ley.

La ley está pensada para hacer frente a una posible mayor demanda por parte de cada usuario. De una previsión de potencia de (x)Kw a una previsión por ley de 5,4kw siempre y cuando la ciudad de turno no haya aumentado la previsión de consumo mínima, como por ejemplo Barcelona, a 9,2 Kw.

Tener una previsión de 9,2Kw equivale a prever que se puedan tener funcionando de forma simultanea lavadora, lavavajillas, aire acondicionado, horno, vitrocerámica, … aunque vivas en 25m2. Como siempre, la ideología subyacente (a parte de la de maximizar el beneficio de la empresa) es la de que con la técnica TODO es posible y en cambio confiar a la educación, o la sociabilidad la responsabilidad del buen uso de las infraestructuras es pecar de candidez. Y es que educar al consumidor es un gasto y en cambio inducir al sobreconsumo un beneficio para la empresa de turno.

El reglamento no prevé tampoco la coexistencia con otras formas de aprovechamiento de la energía. Cada vivienda está obligada a proyectar y instalar las tomas necesarias para TODOS los electrodomésticos, aunque queramos usar gas para la mayor parte de nuestras necesidades, prever la toma eléctrica es una obligación y no una opción. En un ejemplo claro, se está obligado a prever la toma de corriente del horno eléctrico aunque se prefiera gas. El costo económico de esa línea sólo en material, ronda los 70€.