dissabte, 25 de juliol de 2009

Mientras el capitalismo produzca excedente, ...

, ... se puede completar la frase de mil maneras. Pero el sentido és el mismo.

És como si de repente me hubiese puesto del lado del insurreccionalismo y estuviera afirmando que contra peor vayan las cosas, mejor para la revolución (aunque no concozco a ningún insurrecionalista que se lo aplique a sí mismo). Però no, E.P. Thompson ya hizo en su momento un estudio comparado entre la Índia i Inglaterra para demostrar que los mismos factores objetivos producían un levantamiento en un lugar, i en el otro una resignación o incluso mayor sumisión a las normas, la diferencia allí estaba en la conciencia de clase.

Así pues qual és el substrato que tenemos? Según lo que parece todas somos clase media, si hasta la infanta Cristina trabaja (va de fiesta benéfica en fiesta benéfica) para llegar a fin de mes. Así pués lo lógico sería pensar que en momentos de crisis la solidaridad interior se agudizará, ya que el reconocimiento a los de la propia clase se hará mayor, y ya hemos visto como hasta la infanta es clase trabajadora.

Si miramos los indicadores no parece que vayamos tan desencaminados, la portada de The Economist nos lo dejó bien claro, "la hemos liao parda y ni se mueven". Aquí todavía no, però en Grecia, donde la cosa parece que está un poco peor, el racismo está rebrotando fuertemente. Parece que nos acerquemos a alguna de las antiutopías del cine más reciente Hijos de los hombres, o Código 46.

Cerramos filas a los recursos para que no se los lleven los immigrantes (de quienes los hemos robado antes, curiosamente), y asi esperar que lleguen tiempos mejores. Pero esta vez incluso no hará falta un rebrote racista de la población, podremos seguir con la falsa idea de que multiculturales que somos, gracias a que Frontex lleva años perfeccionando el sistema de matar negros en el estrecho por nosotros, y que podamos mirar a otro lado.

Parece pues que reafirmemos las tesis de Inglehart de que el capitalismo sirvió para generar una acumulación de riquezas tal, que permitiera la aparición de nuevas conciencias que se dedicaran a pensar en la ecología, el feminismo, la igualdad social, ... Y ahora si las cosas empiezan a ir mal, cambiará de signo y volveremos al estado de barbarie en el que cada cúal se preocupaba de lo suyo y o pensaba en los demás, aunque curiosamente la clase obrera nació en ese espacio.

A mi humilde opinión tenemos poco tiempo. El tiempo que dure el paro en acabarse y que la pobreza haga mella de verdad entre las familias. Si llegado a ese punto hemos conseguido que la población vea y sienta a los grandes banqueros, y otros jerifaltes como el enemigo, podremos rehacer una sociedad más justa, si no ya podemos irnos afiliando al partido de turno que vaya a ganar.