dilluns, 8 de març del 2010

Esto solo lo arreglamos entre todos

Extraido de la lógica que se va imponiendo en los manuales de buena conducta empresarial, llega una campaña viral pagada y financiada por los de siempre. Una suerte de pactos de la Moncloa, pero en versión perversa. Así como el primero en el '77 tenía a miles de trabajadores en las fábricas i muchas más personas en las associaciones de vecinos/as que hicieron posible hasta cierto punto, ese cambio. En esta ocasión la identidad de los que han sufrido la dictadura capitalista de los últimos años es difusa, poco unificada, y menos aún organizada.

Ni los movimientos sociales, ni las associaciones de vecinos, ni grupos autónomos, ni ONG's hemos sabido ser parte de la población. Somos más bien un ente a parte que mira por encima del hombro constantemente al resto (supuestamente no organizados, o mal organizados) y por ello ahora la solución al conflicto, la crisi, se plantea des de su lado. Quiero decir que apate de las soluciones autónomas, que me gustan mucho, no hay capacidad negociadora a nivel macro.

Los manuales que se dan en la formación profesional para adolescentes de 16 años no han cambiado un ápice a la época de Napoleón (la revolución liberal francesa) con su célebre frase "dentro de cada mochila hay un general". Ahora es, dentro de cada uno de vosotros hay un emprendedor con una multinacional por crear. Teneis que asumir el riesgo, montar una pequeña empresa con idea de futuro que irá creciendo si haceis lo que teneis que hacer y finamente montareis un holding impresionante con tentáculos en los 5 continentes. Que eso se lo digan a los estudiantes de ESADE (como Jodi Hereu, por ejemplo) pase, pero a chavales de barriada que están estudiando un grado medio es como mínimo para denunciarlo.

Y este es el espíritu preponderante. Todos somos iguales, hay libertad de mercado igual para todas, y todos tenemos las mismas posibilidades. Ahora viene una época en la que se abren oportundades para todos y hemos de apovecharlas, asumir los riesgos y no quedarse rezagados en lo mal que lo pasamos ayer. Pedid un crédito (más), salid a la calle y generad riqueza con ello, sólo hace falta que esteis despiertas y no desperdicieis la ocasión que pasará delante de vuestras narices. Ya que la alternativa a ello es quedaros en casa mirando al ayer y deprimiros y ser unos parásitos sociales, y que la gente y la prensa pase de vosotras.

Es el momento en el que ser historiador está mal visto. Al fin y al cabo si no están de tu lado suelen ser un poco incómodos, no Rita? Es el momento en el que la memoria puede jugar un papel importante. Ya que recordar y mirar al ayer no es quedarse en casa a deprimirse, si no la tasa de suicidios entre los historiadores sería altísima.

Y es que hay que recordar que todo este interés desmesurado a que no miremos al ayer y a que asumamos los riesgos que nos depara el futuro tiene una base my repetida históricamente. Las empresas multinacionales por muy bien que funcionen jamás tendrán tanta creatividad, originalidad y adaptabilidad al medio como el conjunto de la gente. Pero si esa gente trabaja para otros, normalmente se guardará unos ases en la manga. Y la manera de que no se guarde esos ases en la manga es que sea el dueño de la iniciativa. Lo único que hay que controlar es como poder absorberla una vez haya llegado a crecer, o como hundirlas a todas si es que de repente son demasiadas y la libertad de mercado empieza a hacerse efectiva, crisi bursátil.

Quien no mira al pasado está condenado a repetir los errores. Por tanto, el mensaje que nos dan no es lo equivocado, para mi está claro, hemos de montar empresas, que haya el peligro de que nos utilicen no quiere decir que no aceptemos la partida, lo que para jugar la partida hemos de haber analizado bien antes todos los movimientos de nuestros adversarios y poderlos tener bien clarito en nuestro imaginario para identificar el nosotros y el ellos.

En momentos como este la polarización política es necesaria.

dilluns, 8 de febrer del 2010

Nada nuevo bajo el sol. Cerrando filas

Cerrar filas es un concepto muy usado para definir actos injustos pero que mantienen la cohesión del grupo. De hecho muchas veces yo creo que aunque injustos, son necesarios. Aunque de ahí a reinventar la realidad hay un paso que cuesta poco de dar.

La táctica típica del marxismo-leninismo, de hecho se centra en ello como premisa de principios sobre la que gira el resto. Y es una táctica muy recurrente en todas las categorías laborales que todavía contienen su parte estamental, colegiados, gremios, paŕrocos, y sobre todo profesores universitarios.

De hecho es una táctica que engloba un sentido de justicia propio. Lo que quiere decir, que o se considera que la justicia actual está bien para los demás, pero la realidad interna de nuestro grupo, necesita de legislaciones especiales o propias y aquí ustedes no tienen que entrar. O directamente se está en conflicto con la forma de entender la justicia que prepondera.

Situaciones extraordinarias, necesitan medidas extraordinarias. Pero cuales son esas situaciones? que llega a deteminar que se salten las normas por que ese hecho lo vale? Los colegios profesionales defienden a sus profesionales en pro de que la seguridad que ofrecen ayude a que profesiones fácilmente criminalizables o elogiables, tengan un cojín de respaldo. Enfermeros y doctoras se enfrentan diariamente a la muerte de los demás, lo que puede ocasionar acusaciones muy desequilibradas por lo emocional del tema. Los gremios intentan asegurar la calidad y la profesionalidad frente a intrusismos que bajen la calidad y el prestigio de sus compadres. Los párrocos necesitan que alguien les encubra sus 3ooo violaciones demostradas en una década. Y los profesores universitarios suelen reclamar nuevos adeptos que cada día sepan un poco menos, y que no tengan ni un mínimo de nivel para contradecirles, no Jordi Pomés.

Pero cuando hablamos de cerrar filas confrontativamente es por que se quiere cambiar el marco de legalidad. Y en momentos de crisis es cuando se tiende más a buscar apoyos en "los tuyos".

La CEOE lo tiene clarísimo y así lo demuestra siempre. Siempre se ha dicho que los empresarios son el grupo con más consciencia de clase que se conoce. Otros grupos tienden a juntarse según haya sido su experiencia previa, con quien haya construido ese "nuestros". En Madrid la gente se agrupa en patrullas ciudadanas en un barrio para que no toquen a los migrantes, ni a las personas de la calle, mientras que en Italia y en otros pueblos de España ese juntarse es precisamente contra los inmigrantes y para proteger la propiedad privada.

Los democrátas más acérrimos son aquellos que verán ambas manifestaciones de patruya ciudadana como una aberración. Que necesitan estar legítimando siempre el estado y su supuesta paz social. Pero esa paz social es completamente fictícia, siempre queda alguien fuera, lo que el imaginario que genera la democracia genera que los que se quedan fuera es por que quieren. Xavier Sala Martí dirá que los paises del 3r mundo no son más ricos por que no son capitalistas (curiosamente el capitalismo se basa en el libre mercado, y los paises del 1r mundo son los que más aranceles proteccionistas tienen). Los 5.000.000 de muertos en el Congo se nos explican por la crueldad innata de los salvajes Utus i Tutsis, y no por el hecho de que las grandes corporaciones europeas estén pagando milicias para obtener el monopolio del Coltan.

Una representación visual fantástica la vamos en Die Welle (la ola). Durante el período de libertad el acoso sistemático a los más débiles es muy fuerte y en la realidad no siempre es tan visible como para ser percibido.

La cooperación y la competencia no son excluyentes. De hecho son lo mismo. La decisión real es donde ponemos la franja divisoria. Los nacionalistas la pondrán en el color de la piel. Los marxistas en la clase social, ... Y es que hemos de comenzar a generar esa línea divisoría para que no nos confunda.

diumenge, 31 de gener del 2010

De las llaves a las cerraduras. Fòrum social Català

Aquest cap de setmana s'ha celebrat el Fòrum Social de Catalunya. Tot un desplegament al centre de la ciutat que no pot deixar indiferent a ningú dels moviments socials.

El programa com de costum ha estat bastant complert i té molt d'engrescador, però finalment me'n he anat bastant decepcionat com altres anys. És un d'aquests events pels quals t'has d'organitzar molt bé i anar-hi amb un grup ample per tal de poder assistir o tenir una impressió una mica més generalitzada.

De tota manera la impresió és un tant contradictòria. Els moviments socials o "esquerra extrasistèmica" o com es diguin (a partir d'ara mmss) són capaços de generar una guerra si algú es posiciona a favor de les classes magistrals, però en canvi encara no han trobat un altre manera de fer les xerrades - debats - tallers, més que la clàssica exposició unidireccional amb torn obert al final (si es que el problema no és la forma, si no el fet de que qui està a la tarima sigui de la teva corda o no ho sigui).

També la major part dels debats estan molt marcats per la diplomàcia, exposicions someres que eviten el conflicte per tot arreu, a partir de sempre tirar les culpes de tot lo dolent a l'estat, l'FMI, o qui sigui. La mateixa retòrica de tot arreu, per la que "nosaltres" (sigui qui sigui aquest nosaltres) sempre ho fem tot bé. No és una declaració en favor de convertir l'espai en un quadrilàter, és més aviat la necessitat de no estar amagant constantment els problemes, i trobar maneres de no invisibilitzar-los sense tenir que fer un psicodrama de tot plegat.

De fet al final tot és com un casual day en el que les relacions ja estan viciades d'abans i tot. I que tot i que en tot moment es parli de com anar endavant, és millor que no provis d'aplicar-ho realment ja que qualsevol crítica serà entesa com una distonia imperdonable. El simple fet de que t'asaltin unes hosteses amb un gran somriure i una etiqueta identificativa al meu parer marca molt.

El que alguns considerem com a motor, el conflicte, les diferències d'opinions, es minimitza en favor d'un bon sabor de boca en el que tot ha sortit bé.

dijous, 21 de gener del 2010

Frontera sur. Noves olors a St. Pere

Una nova flaire envaeix els carrers del barri St. Pere i Sta. Caterina. Fa poc que s'ha instalat i ja comencen a expandir-se.

És una zona on la successió de nouvinguts i diferents comerços s'han sobrepossat. Quan els meus pares eren joves treballaven a les botigues de majoristes de roba que en aquell moment col·lapsaven el quadrant que hi ha entre Urquinaona i Arc de Triomf. De 10 anys ençà aquelles botigues han deixat pas a unes de nova fornada regentades per xinesos. Anexionant un troç d'Arc de Triomf és el que s'ha vingut en anomenar Barri Xinés actualment (anteriorment barri de Màgic), degut a la proliferació de botigues de bolsos en un moment, botigues de vagateles, y actualment les tan esmentades perruqueries amb suposat "final feliç".

Curiosament abans de l'invasió xinesa ja es practicava àvidament el Go. I fins i tot el bar Mariona, actualment regentat per xinesos acollia en el seu altell el Club Magic i a les seves taules de terrassa s'hi jugava al go tots els caps de setmana. Aquest bar, com la majoria que han passat a ser regentats pels xinesos no han canviat la seva fesonomia, i seguiexen oferint la mateixa varietat porcina que antigament. Però, d'entre tots aquests comerços jo hi destacaria una petita perla que va sorgir fa uns anys dins de les runes del bar on els meus professors d'institut feien les seves copetes entre classe i classe. Un bar on veus la televisió en xinés, i cuinen mejar xinés sota l'aspecte d'un bar dels de tota la vida, i que no té res a veure amb el menjar d'un "xino" dels que estem acostumats.

D'altre banda els altres que es van instal·lar primer en els negocis de la hosteleria van ser els àrabs. Els shawarmes no es van fer molt populars en aquest punt de Ciutat Vella, però sí en canvi ho han fet a la banda del carrer Carders. L'altre negoci en el que han sobresortit pluralment en tota la ciutat es el dels petits supermercats d'alimentació, on a cada cantonada has de sortejar la temptació de gastarte l'euro que et queda a la butxaca en una cervesseta, uns dolços, ... Els forns àrabs van començar a existir fa molt de temps, però ara despunten amb una nova oferta de pa autòcton, amb noms tals com "xapata del pirineu" que no té res a veure amb els forns suposadament catalans "d'estètica de tota la vida" del carrer comptal, on pots adquirir pa sense ànima pel preu del caviar. En canvi, les noves fleques àrabs abaixen els preus d'un dels productes que en els últims deu anys s'ha encarit proporcionalment més que el tabac, i ho fan amb un nivell de qualitat molt més alt.

Curiosament aquests nouvinguts son els que percebem com a tals, i els que aixequen ampolles davant la pèrdua del nostre status quo. En canvi comerços que abans no existien i que ara sí com la Sirena, l'Starbucks, el Fres & Co, les tavernes irlandeses, ... ni els percebem com a canvi, ni ens adonem de que hi havia allà abans.

Per als que hem de soportar aixecarnos cada diumenge amb el so de la gralla i els 8 avis que ballen sardanes davant de la catedral estem molt agraïts que hi hagi gent que vingui de fora i ens portin nous reptes y noves flaires. Al contrari del que pot semblar des de fora, una "avinguda Dropsie" la quotidianeitat està plena d'alegries.

diumenge, 17 de gener del 2010

Nada nuevo bajo el sol. La utopía moral

De entre tanta paranoia distópica siempre hay aquellos grupos que siguen enarbolando que las utopías siguen en pié. Que llegará un mañana pleno de abundancia, en el que la abundancia nos eliminará todos los problemas. Así dicho en abstracto está muy bien, pero es que hay " supuestas utopías" cumplidas que consideran cosas como que la homosexualidad es un problema.

En este punto se sitúan muchos grupos entre los que cabe destacar Zeitgeist y su amplio despliegue mediático por internet. A mi personalmente su capacidad de absorción y medios me recuerdan un poco a los principios de la UCE. Si nos fjamos en lo que nos relataron dos tertualianos de la célula de Zeitgeist Barcelona su utopía revolucionaria se basa en construir una nueva sociedad en la que todas las cosas serán más perfectas ya que trabajaremos menos, porque trabajarán las máquinas por nosotros y tendremos más tiempo.

Lástima que lo físicos no se dediquen más a revisar las teorías políticas de sociólogos y filósofos, ya que éstos no entienden de límites reales. Pongamos un solo dato, en el mundo conviven unos 7 billones de personas, de las cuales los euopeos somos de los que estamos mejor posicionados en el ranking de riqueza. Entonces si intentamos llegar a una sociedad más justa; ... ¿a los europeos nos tocará trabajar más o trabajar menos?

Creo que la respuesta es evidente. El principal error de las utopías es que se han situado siempre en el plano material, y se sigue usando el mismo tópico. Pero la utopía no es una cuestión material, seguramente no nos traerá una vida mejor. La utopía sólo tiene sentido, por tanto, en un plano moral. Así pués, sin el aliciente de una supuesta vida mejor no parece que tenga ningún sentido. O nos hacen creer que no tenga ningún sentido. La manumisión de los esclavos no fue una cuestión económica. Fue una cuestión moral. De hecho el sistema esclavista del sur era más rendible que el basado en mano de obra libre (eso de libre también es muy cuestionable).

No se trata de vivir en una sociedad a la que se le han erradicado los males, "al no haber desigualdades no habrá crímenes". Si de repente nos encontramos con una sociedad en la que todo está marcado de antemano, por muy bucólico que sea, estaremos en una cruel distopía, la mente humana es impredecible para lo bueno y para lo malo.

diumenge, 3 de gener del 2010

Nada nuevo bajo el sol. Decidir sin alzar la voz.

Hace unos meses ante el marasmo comunicativo de la gripe A. El gobierno se sumó a golpe de talonario a uno de esos ejemplos de despotismo ilustrado al que nos tienen acostumbrado.

Una suma de varios millones para comprar una vacunas que tendríamos que demandar ante la alarma desatada. Pero ya se sabe que una cosa es ir corriendo al Carrefour a comprarte el TDT por que si no te quedas sin tele, y otra muy diferente ir corriendo al médico a que te meta una aguja (y este año además tenían que ser 2 o 3), cuando además ellos mismos pasaban de ponérsela.

De virus mortal pasó a ser peligroso, de ahí a peligrosillo y de ahí pasó a ser que mejor pillamos la gripe A que la otra, que hasta se pasa mejor por que te duele menos la cabeza que con la de cada año.

Pero entre toda la movida se consiguió una serie de cambios a nivel internacional que dan un poco de miedo. La OMS cambió el significado a una palabra (que por cierto si ese cambio tiene aplicación retroactiva los historiadores tienen mucho curro por delante ante esta corriente revisionista de la peste negra, u otras pandemias). Se consiguió que las farmaceuticas quedaran exemptas de efectos secundarios de sus vacunas (la normativa europea quiere prohibirnos cosas como el huevo y la leche frescas y substituirlos por derivados pasteurizados pero en farmacopea todo vale, y sin responsabilidad). Se elaboró un plan logístico de distribución relámpago de antídotos (para la población blanca). Y se hicieron campañas de sensibilización de esas que tanto gusta a los que fabrican cosas de usar y tirar (pañuelos, mascarillas, vasos, ... todo puede estar infectado!!).

Pero, aún y así los datos hablan por si solos. España ha rechazado 24 millones de vacunas sobre el pedido original de 37 por que nadie se las pone, una millonada que supongo, nos habremos ahorrado en todo ello, y que esperemos sirva para alguna otra causa necesaria. Y así resulta que al final sí que tenemos poder para decidir; esta vez el silencio, como muchas otras, ha sido un grito mucho más alto que cualquier: No pasarán.

Y es que supongo que si los sistemas logísticos hubiesen actuado más rápido, seguramente hubiese picado más gente incauta que se hubiese inocuado la vacuna; su sistema se perfecciona, pero es que como dice un provervio chino

se puede engañar mucha gente un tiempo
se puede engañar mucho tiempo a poca gente
pero no se puede engañar a todo el mundo por siempre.


y por tanto tardaron demasiado, las voces críticas tuvieron tiempo de reaccionar, entre ellas Teresa Forcades, quien su trabajo la lleva a haber entrado en las filas del Polonia TVC. Que aunque le reste potencia de discurso y credibilidad, su figura humorística la eleva a palmarés de la agenda política. Seguramente una mujer que ha pasado mucho tiempo entre la high class del palmarés médico y ha reaccionado escandalizada ante los argumentos neomalthusianos y filoracistas de esta comunidad tan selecta.

dilluns, 28 de desembre del 2009

Nada nuevo bajo el sol. Holocaustos

Parece ser que la historia del siglo viene marcada por el holocausto nazi. Es un punto de inflexión que marca mucho en el imaginario colectivo. Sigue habiendo películas, teatro, literatura y comics (con Pulitzer y todo) que nos recurdan aquella matanza racista y no sólo la recuerdan si no que la clasifican como el umbral de lo infranqueable. Más allá de ello hubiésemos dejado de considerarnos humanos, es la frase que a algunos les interesa que nos quede.

Aunque a lo largo de la historia o incluso actualmente se cometen atrocidades incluso de mayor magnitud, tanto en número de muertos como en retos sanguinarios [*]. Insultar de nazi a alguien es moneda de cambio común para desprestigiar a cualquier otra persona (tanto en ambientes parlamentarios como fuera de ellos), y sobre todo se usa cuando se carece de argumentos.

Es curioso pues, que el cambio de siglo trajera consigo múltiples facetas de holocausto. La que más está calando la podemos ver en el cambio climático, sin venir a negar o afirmar el hecho lo interesante es como se usa el concepto.

Lo que parece que se nos vende como un miedo, el apocalipsis o similar, parece que se convierte en un anhelo de esperanza poco a poco. Un mundo apocalíptico parece un lugar al que poder escapar y volver a empezar de zero. Actualmente el mundo nos parece que está tan copado que no tenemos lugar y si de repente se oxigenara un poco, ...

Uno de lo temas paralelos más recurrentes se está centrando en lo zombie. Mundos en el que unos pocos supervivientes ya no se pueden agarrar al tedio de los 5 minutos más para despertarse. La verdad ya no es interpretable, tu enemigo no ofrece dudas, si en todo caso el que duda eres tu. Vidas desaprovechadas en un marco de normalidad que encuentran en el terreno de lo extraordiario la posibilidad de encontrar un sitio.

Queremos algo macro, algo grande, lo pequeño nos deja indeferentes. Neceitamos un gran desastre para poder brillar y resaltar de la multitud, vecinos heróicos en inundamientos, o a la par los que se en un momento de confusión se atreven a llevar a cabo el pillage que en otros momentos nunca pertrecharían. La sacudida que necesitamos para volver a la vida cada vez es más bestia, no John?

Los que sueñan un mundo mejor són los Ozyamidas. Seres que tras sus pantallas conectadas a toda la información mundial buscan cual es el cataclismo definitivo que llevará al mundo al lugar soñado. Ni tan sólo juegan al ajedrez, sólo observan la partida, es como si repitieran el "match del siglo" pero esperando el momento para detonar el tablero. Los hay de derechas y los hay de izquerdas, los primeros esperan un gran golpe que lleve a un mundo con un gobierno más autoritario y fírmemente regido; los segundos, advenentistas Trostkistas esperan las condiciones objetivas que harán triunfar la revolución.

Aunque en realidad la mayor parte nos vemos empequeñecidos ante el marasmo de información mundial, sufriendo por ver si la partida avanza hacia el lugar que esperamos.

Algunas de las condiciones objetivas no distan mucho de las que llevaron al nazismo a hacerse con el control. La comunidad médica alto standing mundial en esa época era Eugeneta (que los negros sobran por que son inferiores), la de hoy día es neomalthusiana (que los negros sobran por que se reproducen como ratas), nótese la constante "negro", que se puede cambiar por puta, pobre, o yonki. La crisis, recordemos que el crack del '29 fue uno de los factores que ayudó a potenciar soluciones drásticas a la pobreza. El racismo de las clases populares, hace unos 20 años se llamaban refugiados, y había múltiples muestras de solidaridad, ahora son inmigrantes que mejor se vayan por dónde han venido, ...

Aunque sigo pensando que estamos lejos de ello, películas como Children of men, más bien nos preparan para saber que ese mundo autoritario es posible, que cabe en nuestro imaginario y que está por llegar.